
¡Qué felices son los que de ti reciben fuerzas,
y de todo corazón desean venir hasta tu templo!
Cuando cruzan el Valle del Llanto,
lo convierten en manantial;
hasta las lluvias tempranas
cubren el valle con sus bendiciones.
Mientras más avanzan,
más fuerzas tienen,
y cuando llegan a tu templo
te contemplan a ti, el Dios verdadero.
Salmos 84:5-7 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
